En el ruido del tiempo
sentí mi alma nacer,
un amor, un sentimiento,
una noche, un atardecer.
Si bien poco me queda
y ya nada he de creer,
mi refugio,
el ocaso del mañana,
el triunfo del ayer.
En el ruido del tiempo
sentí mi alma nacer,
un amor, un sentimiento,
una noche, un atardecer.
Si bien poco me queda
y ya nada he de creer,
mi refugio,
el ocaso del mañana,
el triunfo del ayer.
Esta obsesión desmedida por llegar y perseguir aquello que espanta a la luna. ¿Cuántas veces debo sacar la razón que une todas mis costura...